-Menos mal que te despiertas -me dijo mi hermano. -Viniste todo el camino durmiendo.
-Durante este mes pienso olvidarme totalmente del trabajo. Disfrutar de la naturaleza y de la familia -dijo mi padre desde delante. Mi madre le sonrió, y paso en forma de pequeña caricia su mano sobre su pierna consciente de que no sólo mi padre sino también ella necesitaban descansar del agitado mundo cotidiano.
Continuará mañana...